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Independencia / Comentarios a los "Los sentimientos de la Nación" Imprimir E-mail
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Comentarios a los "Sentimientos de la Nación"

por el Dr. Carlos Herrejón Peredo.

LOS SENTIMIENTOS DE LA NACIÓN AYER

Los Sentimientos... representan, al mismo tiempo, el término de una etapa y el inicio de otra, en la empresa de definir, desde el caudillaje de Morelos y de manera concisa, los propósitos y el programa del movimiento insurgente y del nuevo estado nación que pretendía gestarse.

En ese sentido recapitulan, corrigen y reformulan propuestas y declaraciones principalmente de Hidalgo, de Rayón y de las Cortes de Cádiz, así como del propio Morelos, quien por otra parte, incorpora por primera vez reclamos del pueblo percibidos por él a lo largo de su vida y no considerados hasta entonces en documentos de la dirigencia insurgente. Morelos deseaba que tales puntos, los reelaborados y los innovados, fueran la guía en las deliberaciones del Congreso por él convocado, y que finalmente formaran parte de la constitución.

El Sentimiento más innovador es el 12, al apuntar hacia la equidad socioeconómica, mediante la moderación de la opulencia y la indigencia aumentando los salarios de los pobres. Ni el Congreso de Anáhuac, ni ninguna constitución del siglo XIX lo consideró. Hasta la constitución de 1917 se tomó en cuenta.

De los puntos reelaborados, el primer Sentimiento, relativo a la independencia, retoma el objetivo primordial de Hidalgo y corrige el de Allende y Rayón que pretendían se siguiera invocando a Fernando VII. El congreso asumió este primer Sentimiento en la declaración de independencia del 6 de noviembre de 1813.

Otros Sentimientos se refieren a los principios de soberanía, derechos humanos, división de poderes y representación democrática, que en general asumió y precisó la constitución de Apatzingán.

En cuanto a varios Sentimientos relativos a la religión, es de advertir la supresión de la Inquisición implicada en el 3, así como la moderación del fuero y las percepciones del clero, no obstante la intolerancia, explicable por la mentalidad reinante que suponía la unidad religiosa como indispensable para la unidad política.

Es de subrayar el Sentimiento 22 relativo a la moderación y simplificación en las cargas fiscales. La constitución asignaría al Congreso la facultad de establecer las contribuciones, pero sin reiterar los principios de Morelos.

En resumen, los Sentimientos de la Nación son sin duda la más relevante formulación sintética de la visión de la insurgencia en su momento cumbre.

LOS SENTIMIENTOS DE LA NACIÓN HOY

Ante los nuevos imperios de la prepotencia económica y militar, así como de la delincuencia organizada, la independencia y la soberanía de la nación son una tarea inacabada y una responsabilidad de todos y cada uno de los mexicanos.

El Sentimiento 12 sobre la moderación de la riqueza y la indigencia sigue siendo un reclamo de plena vigencia, que implica los principios –también conocidos por Morelos- de que no hay derecho a lo superfluo, mientras haya quien carezca de lo necesario, y que el bien común es superior al individual.

El espíritu de la división de poderes y la democracia propuestas por Morelos permanecen; sus concreciones históricas se han de reconstruir y perfeccionar, tomando el ejemplo del Siervo de la Nación, que puso a ésta por encima de ambiciones personales o intereses de partido: no se encaprichó por la conquista o el mantenimiento del poder. El reconocimiento y la garantía de los derechos humanos cobran hoy singular actualidad ante los atropellos y asesinatos de que son víctima los más débiles e indefensos. La simplificación hacendaria tampoco ha perdido actualidad.

Y en fin, afirmando la tolerancia como un avance histórico, queda la limitación a las corporaciones, a las nuevas formas de corporativismo exacerbado en que la corrupción y la impunidad restan posibilidades al ejercicio de la soberanía y a los derechos del individuo.

Hoy como ayer el poner por obra el espíritu de los Sentimientos de la Nación conlleva esfuerzo y constancia: “Es necesario usar de algún sufrimiento, porque es tiempo de sufrir: Lo que no sufriría yo jamás es una injusticia”, también dijo Morelos.